CIUDAD DE MÉXICO, 20 de agosto, (LOS INDEPENDIENTES).–El senador Rabindranath Salazar Solorio afirmó que en la próxima reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta México-Unión Europea se discutirán las condiciones de comercio de productos con denominación de origen.

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Europa, señaló que nuestro país y la Unión Europea llevan más de un año de negociaciones para la actualización del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación.

Subrayó que durante la Cuarta Ronda de Negociaciones, la cual inició el 26 de junio de 2017, se buscó el avance en los textos correspondientes al acceso de mercado, identificación de disposiciones en común sobre comercio de servicios, y los nuevos acuerdos en materia de medidas sanitarias, fitosanitarias y de propiedad intelectual,  industrial y comercial.

Respecto a este último tema, agregó, “la parte europea propuso un candado que podría parecer risible, pero que ha tomado seriedad en esta última negociación: propone restringir que una serie de productos producidos en nuestro país o de exportación, tengan nombres con denominación de origen, como el queso parmesano producido en La Parma, Italia, o el aceite de oliva virgen y extra virgen, producido en España, Italia y Grecia”.

Con estas medidas, explicó el senador morelense, un producto como el queso feta, el cual es producido y consumido principalmente en Grecia, ya no podría llamarse así si lo producen en México, ni siquiera se podría llamar “queso tipo feta”, de acuerdo a la propuesta europea, por lo que en la etiqueta, pasaría a llamarse “queso curado en salmuera”.

“Si se acepta, la propuesta podría afectaría hasta 300 productos que se consumen a nivel nacional; a esta disputa se le ha denominado a manera de sátira como ‘La Guerra de los Quesos’, en una alusión clara a la Guerra de los Pasteles, el breve conflicto armado entre México y Francia de 1839”, expresó.

Rabindranat Salazar aclaró que si bien esta no es una restricción de producción, si es de nombre, debido a que la Unión Europea busca posicionar sus productos a nivel internacional, generando así cierta exclusividad y eliminando de manera gradual la “competencia” que genera la fabricación de estos productos en otras latitudes. 

Comentó que este tipo de controversia no ha sido exclusiva con México, sino que durante las negociaciones del acuerdo entre la UE y Canadá, se aceptó la proposición europea bajo la condición de denominar a los quesos como “queso tipo” y el lugar de origen.

“No obstante, esta solución no parece tan sencilla para nuestro país. Cabe mencionar que en la actualidad, estamos iniciando también las negociaciones para la actualización del TLCAN, por lo que estas restricciones podrían desacelerar las negociaciones con nuestras contrapartes norteamericanas, debido a que importamos de Estados Unidos diferentes tipos de quesos, como el queso parmesano, que no tienen la limitación denominativa”, añadió.

Rabindranath Salazar consideró que una solución para el país podría ser la propuesta por el Subsecretario de Comercio Exterior, Juan Carlos Baker, que ha propuesto que a se conserve la reglamentación vigente que establece una pequeña variabilidad en los nombres de los productos, señalando su tipo y lugar de origen.

“Las negociaciones todavía no acaban. Se tiene previsto seguir con las rondas hasta finales de este año, para tener lista la actualización del Acuerdo lo antes posible. Esta problemática será un tema que discutiremos los legisladores europeos y mexicanos en la próxima reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta México-Unión Europea, lo cual será un aliciente para llegar a un acuerdo en beneficio de ambas regiones”, concluyó.