Ciudad de México, 03 de Enero (AMPRYT/CÍRCULO DIGITAL).-La mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) consideró que el balance de riesgos respecto a la trayectoria esperada para la inflación ha presentado un deterioro y mantiene un sesgo al alza, en un entorno de marcada incertidumbre.

De acuerdo con la minuta de la reunión de la Junta de Gobierno del Banxico, con motivo de la decisión de política monetaria del 20 de diciembre pasado, algunos apuntaron que en un entorno externo adverso y con importantes elementos de incertidumbre interna, se han materializado ciertos riesgos al alza para la inflación.

En esta reunión, la Junta de Gobierno decidió por unanimidad aumentar en 25 puntos base el objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día a un nivel de 8.25 por ciento, su segunda alza consecutiva.

Esto, considerando que se enfrenta un entorno de marcada incertidumbre, en el que el balance de riesgos para la inflación muestran sesgo al alza y se han materializado algunos de los que la pudieran afectar, tanto bajo una perspectiva de corto como de largo plazo, así como la posibilidad de que se vean afectadas las expectativas de inflación de mediano y largo plazos.

De acuerdo con la votación, el gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León Carrillo, así como los subgobernadores Irene Espinosa Cantellano, Manuel Ramos Francia y Javier Eduardo Guzmán Calafell, votaron a favor de aumentar el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 25 puntos base a un nivel de 8.25 por ciento.

Cabe mencionar que en esta reunión de política monetaria ya no participó Roberto del Cueto Legaspi, quien a principios de noviembre pasado renunció al cargo de subgobernador del Banxico por motivos de salud.

La minuta apunta que la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno del banco central señaló que de octubre a noviembre la inflación general disminuyó de 4.90 por ciento a 4.72 por ciento.

Uno de los integrantes detalló que la inflación presentó, de octubre a noviembre, una disminución por segundo mes consecutivo; otro alertó que es prematuro concluir que la tendencia inflacionaria ya ha retomado una trayectoria a la baja, añadiendo que la mayoría de los indicadores coyunturales confirman que las presiones inflacionarias persisten.

La mayoría los miembros de la Junta de Gobierno del instituto central mencionó que las expectativas de inflación general a diferentes plazos han aumentado.

En particular, destacó que para el cierre de 2019 se incrementaron de 3.71 por ciento a 3.89 por ciento entre octubre y diciembre, mientras que las correspondientes al cierre de 2020 aumentaron de 3.50 por ciento a 3.79 por ciento en el mismo periodo.

La mayoría también notó que las expectativas de inflación general para el mediano y largo plazos siguen ubicándose por encima de la meta permanente de 3.0 por ciento, en niveles alrededor de 3.50 por ciento.

Algunos de los miembros de la Junta de Gobierno del Banxico coincidieron en que existe un alto riesgo de que se retrase el periodo de convergencia de la inflación general a la meta de 3.0 por ciento.

En cuanto a los principales riesgos cíclicos al alza para inflación, la mayoría destacó: la posibilidad de que la cotización de la moneda nacional continúe viéndose presionada por factores externos e internos.

Además, que se observen nuevas presiones sobre los precios de los energéticos o incrementos en los precios de los productos agropecuarios; que se presente un escalamiento de medidas proteccionistas y compensatorias a nivel global; y que se deterioren las finanzas públicas.

Adicionalmente, la mayoría mencionó que, considerando la magnitud de los aumentos recientes en el salario mínimo, además de su posible impacto directo, se enfrenta el riesgo de que estos propicien revisiones salariales que rebasen las ganancias en productividad y generen presiones de costos con afectaciones en el empleo formal y en los precios.

La mayoría apuntó que, además, la inflación enfrenta riesgos de carácter estructural derivados de la posible adopción de políticas que pudieran conducir a cambios profundos en el proceso de formación de precios en la economía.

La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno del Banxico coincidió en que el entorno continuó reflejando la incertidumbre respecto a las políticas de la nueva administración, añadiendo uno de ellos que, en su opinión, este último factor ha sido el más relevante.

La mayoría señaló que entre los elementos que han propiciado el ambiente de incertidumbre destacan: la intención de cancelar el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, la preocupación por el modelo de negocios de Pemex y el posible efecto de distintos proyectos legislativos.